Lo que nos enseña Rahab – La prostituta de Jericó

Los espías escapando

Recientemente volví a leer y meditar sobre la historia de Rahab en el libro de Josué capitulo 2. De acuerdo a la Biblia, Rahab era una prostituta Cananita que vivía cerca de la muralla de la entrada a la ciudad de Jericó.

La fé de Rahab y el temor hacia el Dios de los Israelitas permitieron que ella se ofreciera a esconder a dos espías Israelitas que había enviado Josué hijo de Nun desde Sitim para que reconocieran la ciudad de Jericó, ciudad que mas tarde tomarían los Israelitas gracias al poder de Dios.

Lo que es realmente interesante es que esa fé y temor de Dios, Rahab los había adquirido solo a través de los rumores sobre lo que Jehová había hecho en Egipto y el Mar Rojo, así como también lo que había hecho a los dos reyes de los amorreos que estaban al otro lado del Jordán. Ella sabia que Jehová les había dado la tierra de Jericó y que Dios es Dios arriba en los cielos y abajo en la tierra. Josué 2:9-11

Con ese conocimiento de Dios se compromete entonces a ayudar a los espías y a usar su casa para cuando fueran a atacar a Jeriçó. Solo le pide a los Israelitas que no maten a sus familiares y es por esto que acuerdan que el día del ataque de los Israelitas a Jericó, todos los que estuvieran en la casa de Rahab eno serian atacados, ni asesinados. Igual s acordó que Rahab debía marcar la casa con una cordón rojo afuera en la ventana. Esa era la señal para que ningún Israelita atacara a los habitantes de esa casa.

Por qué temer a Dios es una reacción positiva para la obra de Dios en lugar de ser negativa? El  temor bíblico de Dios para cada uno de nosotros, incluye el entender lo mucho que Dios aborrece el pecado y temer Su juicio sobre éste. .Hebreos 12:5-11 describe la disciplina de Dios hacia el creyente. No demos tomarlo a la ligera. Creo que debemos temer a Dios de la misma manera como tememos a nuestro pare terrenal.

Ahora los creyentes no deben “tener miedo” de Dios. No tenemos razón para tenerle miedo. Tenemos Su promesa de que nada podrá separarnos de Su amor (Romanos 8:38-39). Tenemos Su promesa de que nunca nos dejará o desamparará (Hebreos 13:5). El temer a Dios significa tener tal reverencia por Él, que éste tenga un gran impacto en la manera en que vivimos nuestras vidas. El temor de Dios es reverenciarlo, someternos a Su disciplina, y adorarlo con admiración.

El temor de Dios, su reverencia fue lo que salvó a Rahab y a su familia. Resulta paradójico para quienes leen la Biblia con lentes moralistas y farisaicos encontrar en el Nuevo Testamento a Rahab como “madre de la fé”. “Por la fé Rahab la ramera no pereció juntamente con los desobedientes, habiendo recibido a los espías en paz” Hebreos 11:31

Rahab hace parte del linaje de Jesús. Rahab fue la tatarabuela de David.  En Mateo 1:1-6 leemos “Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham. Abraham engendró a Isaac, Isaac a Jacob, y Jacob a Judá y a sus hermanos. Juda engendró de Tamar a Fares y a Zara, Fares a Esrom, y Esrom a Aram. Aram engendró a Aminadab, Aminadab a Naasón, y Naasón a Salmón. Salmón engendró de Rahab a Booz, Booz engendró de Rut a Obed, y Obed a Isaí. Isaí engendró al rey David, y el rey David engendró a Salomón de la que fue mujer de Urías….”.

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